lunes, 14 de octubre de 2013

Para la vida -León Gieco



PARA LA VIDA


Estoy aquí sentado,bajo del pequeño sol 
El que nos dio águila y también gorrión. 
¿Que hacer con el silencio,cuando la cabeza estalla? 
¿como parar la impotencia de no poder hacer nada? 
porque querer matar a tus hijos 
es para que duela años la sangre. 
Ayer por no querer a la patria, 
y ahora por quererla demasiado. 

Leyes viejas,mas genocidas 
mal presagio para la vida. 

Con la luz llena de sombras,y con el sol en sufrimiento 
vuelvo a mi casa de rodillas,y aqui mis amigos muertos. 
En un pais enfermo,todas las cartas sobre la mesa, 
jugando juegos perversos,entre futbol y guerra. 
Sangre de gloria,odio contra amor 
dioses y bestias,locura y dolor. 
Abrire las puertas de este vacio 
porque el destino me lanzo hacia arriba. 

Leyes viejas,mas genocidas 
mal presagio para la vida. 

Insistiré con un mar de rosas, 
y construiré,sobre cenizas. 
Tendré un sueño nuevo en mis manos 
y luchare para que sea justicia. 
Las mejillas de mis hijos en mis labios, 
y encontrare en sus ojos un nuevo descanso. 

Leyes viejas,mas genocidas 

mal presagio para la vida. 




Fascismo Italiano

El fascismo italiano Benito Mussolini creó en 1921 el Partido Nacional Fascista. En 1922, apoyándose el miedo de las clases medias a una revolución comunista, Mussolini dio un golpe de Estado (“La Marcha sobre Roma”) que, contando con la simpatía del rey Víctor Manuel III, del ejército y de la burguesía italiana, le llevó al poder en 1922. A partir de 1924 Mussolini aceleró el proceso de implantación de la dictadura fascista. Abolió los partidos y sindicatos, suprimió cualquier libertad política, y se proclamó Duce. En adelante, la propaganda sistemática llevó a la exaltación de la figura del Duce como líder carismático de la Italia fascista. El fascismo italiano emprendió diferentes políticas con diferente éxito: Manteniendo el sistema capitalista y la propiedad de la burguesía, el estado fascista intervino activamente en la economía.